“Of this I became a minister by the gift of God’s grace that was granted me in accord with the exercise of his power.”
(Ephesians 3:7)
Ever wonder what priests actually do daily? Maybe you know and wonder how they do it all. St. Paul, says it beautifully, “I became a minister by THE GIFT of God’s GRACE and the exercise of HIS POWER.” It is only by God’s grace and power that I, a minister of His, can listen to hours of confessions, celebrate Mass daily, drop everything I am doing for emergency calls to hospitals, nursing homes, or private homes, and prepare for talks at the parish, for diocesan events, for retreats, for men’s and women’s groups, for young adult events, and for youth events. I also guide couples through the marriage prep process, counsel individuals, give spiritual direction monthly, prepare for Sunday Masses in Spanish and English, help out with confessions or daily Masses at other parishes and high schools around our diocese, and visit classrooms to teach our children about God.
A short list as you can see. All of that and more, is only possible because God works in and through me. How? Through PRAYER! If I am not constantly in prayer, asking God for help, none of the above would be possible. I cooperate with God’s grace and His power flows through me, into every ministry and every moment of everyday. What sustains me as a priest, is God Himself.
If you are struggling, if you are busy, and don’t seem to have enough time in your day to get everything done, just pray. I am telling you, it will transform your life. Stop leaning on your own power, receive God’s grace, and His power with flow into you. Prayer is the gateway to finding time to get everything done.
In the business of my day, how much do I actually devote to prayer?
God, as we turn to you in prayer, fill us with your grace, and may your power course through our lives. Amen.
"De esto me hice ministro por el don de la gracia de Dios, que me fue concedida conforme al ejercicio de su poder."(Efesios 3:7)
Orar de Todos Modos
¿Alguna vez te has preguntado qué hacen realmente los sacerdotes a diario? Quizá tú sepas y te preguntes cómo lo hacen todo. San Pablo lo dice hermosamente: "Me convertí en ministro por EL DON de la GRACIA de Dios y el ejercicio de SU PODER." Solo por la gracia y el poder de Dios yo, ministro suyo, puedo escuchar horas de confesiones, celebrar misa a diario, dejar todo lo que hago para llamadas de emergencia a hospitales, residencias o residencias particulares, y prepararme para charlas en la parroquia, eventos diocesanos, retiros, grupos de hombres y mujeres, eventos para jóvenes adultos y eventos juveniles. También guío a parejas en el proceso de preparación matrimonial, asesoro a personas, doy dirección espiritual mensualmente, preparo misas dominicales en español e inglés, ayudo con confesiones o misas diarias en otras parroquias y institutos de nuestra diócesis, y visito aulas para enseñar a nuestros hijos sobre Dios.
Una lista corta, como puedes ver. Todo eso y más, solo es posible porque Dios obra en mí y a través de mí. ¿Cómo? ¡A través de la ORACIÓN! Si no estuviera constantemente en oración, pidiendo ayuda a Dios, nada de lo anterior sería posible. Coopero con la gracia de Dios y Su poder fluye a través de mí, en cada ministerio y en cada momento de cada día. Lo que me sostiene como sacerdote es Dios mismo. Si estás luchando, si estás ocupado y no parece que tengas suficiente tiempo en tu día para terminar todo, simplemente ora. Te lo digo, eso transformará tu vida. Deja de apoyarte en tu propio poder, recibe la gracia de Dios, y Su poder fluye hacia ti. La oración es la puerta de entrada para encontrar tiempo para hacer todo.
En el ajetreo de mi jornada, ¿cuánto tiempo dedico realmente a la oración?
Dios, al dirigirnos a ti en oración, llénanos de tu gracia, y haz que tu poder recorra nuestras vidas. Amén.